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Normas y certificaciones de cascos, explicadas: cascos de alpinismo y de aguas bravas
Investigación y desarrollo • Productos y tecnología
•
26 de agosto de 2020
Los distintos usos y entornos requieren distintos métodos de ensayo de cascos.
Nadie se pondría un casco de ciclista para ir a la batalla ni un casco de esquí para hacer rafting en aguas bravas.
Cada tipo de casco cuenta con su propia metodología de ensayo para garantizar que la cabeza quede protegida frente al tipo de impacto más probable en la actividad que elijas. Las diferencias entre los diseños de los cascos vienen determinadas por las normas según las cuales se ensayan y certifican, que son establecidas por diversos organismos reguladores en función de la actividad.
El mundo de las normas sobre cascos es inmenso. Te las explicaré en esta serie de tres partes.
Para empezar, los cascos de Team Wendy cuentan con la certificación de las siguientes normas relacionadas con las actividades al aire libre, con el fin de ofrecer a los miembros de las Fuerzas Armadas, a los agentes de las fuerzas del orden, a los aventureros y a los equipos de búsqueda y rescateuna protección para la cabeza de última generación.
Piragüismo y deportes de aguas bravas: BS EN 1385:2012
La norma BS EN 1385:2012 sobre cascos para aguas bravas establece que deben someterse a ensayo no solo la protección contra impactos del casco, sino también su flotabilidad y la resistencia y eficacia de su sistema de sujeción. Además, incluye directrices para la fabricación del casco, como la inclusión de orificios de ventilación en la carcasa.
Para comprobar la absorción de impactos, estos cascos se colocan en un maniquí de cabeza que se deja caer sobre un yunque de acero fijo. Además de observar los daños físicos evidentes que sufre el casco, las pruebas miden la velocidad de impacto del maniquí y registran la aceleración en función del tiempo para estimar la probabilidad de que se produzcan lesiones graves. Los cascos de ensayo se someten a condiciones de alta temperatura, baja temperatura, inmersión en agua o envejecimiento artificial mediante exposición a los rayos UV antes de la primera de las múltiples caídas.
La eficacia del sistema de sujeción del casco (denominado en algunas normas «ensayo de deslizamiento») se determina en función de cuánto se desplaza la carcasa del casco sobre el maniquí cuando un sistema de poleas aplica una carga de impacto, mediante un peso de cuatro kilogramos, en la parte posterior del casco. Esto refleja el riesgo de que, en caso de enredarse o sufrir un golpe, las fuerzas ejercidas provoquen que el casco se desprenda involuntariamente del usuario. La resistencia del sistema de retención se analiza midiendo cuánto se estira la correa de la barbilla al aplicar fuerza sobre la barbilla artificial de un maniquí o de un bastidor de montaje.
Es importante señalar que esta norma solo se aplica a los cascos destinados a su uso en rápidos de río de clase 1 a clase 4. Los modelos EXFIL® LTP, EXFIL® Carbon, EXFIL® SAR y EXFIL® SAR cumplen todos con esta norma.
Alpinismo: BS EN 12492:2012
El alpinismo puede ser una experiencia emocionante, pero la caída de rocas y el terreno irregular suponen graves riesgos para la seguridad.
Para superar con éxito las pruebas de esta norma, los investigadores imitan básicamente las condiciones de los objetos naturales que caen desde arriba, dejando caer un percutor plano y un percutor semiesférico sobre un maniquí de cabeza.
Las pruebas de impacto se realizan en la parte delantera, trasera y laterales del casco, y miden la fuerza transmitida al maniquí. La norma para cascos de montaña también exige que estos cuenten con ventilación.
Los cascos de alpinismo se someten además a pruebas para evaluar su capacidad de protección frente a objetos punzantes mediante dos ensayos de caída en los que se utiliza una masa con punta afilada, conocida como «percutor cónico», en diferentes puntos de la carcasa. Al igual que en otras normas, se aplica fuerza a la correa de la barbilla y al casco para comprobar la resistencia y la eficacia del sistema de sujeción.
Tanto el EXFIL® SAR como el EXFIL® SAR cuentan con la certificación de esta norma.
Esto es solo la punta del iceberg en lo que respecta a las pruebas de cascos. A continuación: las normas sobre cascos de combate y las normas sobre cascos de esquí y snowboard.
Por Ron Szalkowski, director de Desarrollo de Productos y Colaboración en Investigación de











