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Normas y certificaciones de cascos: una explicación. Cascos de esquí y snowboard
Productos y tecnología • Investigación y desarrollo
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31 de agosto de 2020
La seguridad en los deportes de nieve es un elemento fundamental de la historia de Team Wendy
En entradas anteriores, hemos descrito las normas y los métodos de ensayo aplicables alos cascos de combate,de aguas bravas y de alpinismo. Sin embargo, elprimer casco de Team Wendy fue un casco de esquí con el que también se estrenó nuestra espumaZorbium®.
Las normas relativas a los cascos de esquí y de snowboard han ido evolucionando a lo largo de los años, y nuestros cascos de esquí M-216™ han superado todos los retos para ofrecer una seguridad contrastada, combinada con modularidad y adaptabilidad.
Deportes de nieve recreativos: ASTM F2040-18
Estanormafue elaborada por laSociedad Americana de Ensayos y Materiales (ASTM) para los deportes de nieve recreativos no motorizados. Piensa, por ejemplo, en los cascos de esquí y de snowboard.
En lo que respecta a los deportes de invierno, las lesiones en la cabeza pueden producirse al chocar contra diversas superficies, objetos o incluso otras personas. Por ello, esta norma exige que se realicen ensayos con tres tipos diferentes de yunques: planos, semiesféricos y con bordes.
Cada uno de los cascos de ensayo se somete a dos impactos contra el yunque plano, uno contra el yunque hemisférico y otro contra el yunque de borde, tras haber sido sometido a calor, frío o inmersión en agua. Estos cascos también se someten a una prueba dinámica de retención. Para comprobar la eficacia del sistema de retención se utiliza un casco nuevo.
Tanto elM-216™ Backcountry Ski SARcomo elcasco de esquí M-216™ cumplen esta norma.
Esquí alpino y snowboard: BS EN 1077:2007 Clase B
La fabricación de cascos protectores para esquí es la razón fundamentalpor la que se fundó Team Wendy. Por eso, los dos modelos de casco M-216™ cuentan con la certificación de dos normas: lanorma británica (BS) y la europea (EN) para la protección de la cabeza en deportes de nieve.
Esta norma regula el diseño del casco en sí mismo, abarcando desde la superficie mínima de cobertura hasta los requisitos relativos a la protección de las orejas y la anchura de las correas del sistema de sujeción. Prohíbe el uso de protecciones para la barbilla e impone restricciones sobre los materiales utilizados en los propios cascos.
En general, el casco debe ser ligero, fácil de poner y quitar, y no debe obstaculizar de forma significativa la audición ni el campo de visión del usuario.
Durante los ensayos, los cascos —expuestos a temperatura ambiente, a bajas temperaturas o a un envejecimiento artificial por rayos UV— se fijan a un maniquí de cabeza para someterlos a ensayos de caída sobre un yunque plano en dos puntos de impacto distintos. En un ensayo de resistencia a la penetración, se deja caer un percutor cónico (peso puntiagudo) sobre tres puntos diferentes de la carcasa del casco a una velocidad de impacto especificada. También se evalúan la resistencia y la eficacia del sistema de sujeción.
Por último, la norma abarca dos clases —la Clase A y la Clase B— que se diferencian en el diseño del casco y en los parámetros de ensayo. Por ejemplo, los cascos de Clase A no pueden tener protectores de orejas desmontables, ya que las orejas se incluyen en la zona de protección exigida. El ensayo de resistencia a la penetración de la Clase A también requiere una mayor velocidad de impacto.
Estas dos distinciones de clase son fruto de la elección de los consumidores. Mientras que la Clase A ofrece una mayor superficie de protección y una mayor resistencia a la penetración —lo que la hace muy popular entre los cascos de esquí de competición—, la Clase B surgió para «satisfacer la demanda de los esquiadores y snowboarders que desean una mayor ventilación y una mejor audición». Sabemos que esas características son importantes para nuestros SAR , especialmente cuando necesitan utilizar auriculares de comunicación con sus cascos.
Tanto si practicas rafting en aguas bravas, escalada, eres oficial, soldado o un apasionado del esquí, esperamos que te mantengas a salvo con el casco adecuado para cada entorno.
Por Ron Szalkowski, director de Desarrollo de Productos y Colaboración en Investigación de











